miércoles, 25 de noviembre de 2015

EL PROGRESO CIENTÍFICO

Hoy plasmaré el enfoque personal después de leer un texto de César Tomé sobre el progreso científico. Como he comentado en otras entradas anteriores, "todo esto me pilla de nuevo", refiriéndome a que la dedicación exclusiva al urbanismo y arquitectura no te deja ver esta otra realidad paralela, si bien es cierto que con un poco de interés por querer ampliar conocimientos con lectura de libros, etc se despierta el gusanillo por querer profundizar más, no sólo en conceptos técnicos, que también, sino especialmente en el por qué de las cosas. Porque tal y como se comenta en dicho texto, hasta ahora mi sitio era para recibir toda la información del personaje transmisor, y ahora cambio de lado para convertirme primero en investigador científico, y también por qué no en divulgador científico.
Pero vayamos al título de la entrada de hoy: el concepto del progreso. Estoy de acuerdo con el autor cuando dice que un progreso presupone la existencia de un objetivo o fin, de manera que así se pueda medir o evaluar el mismo. Esto se puede trasponer en cualquier situación cotidiana del día a día, que quizás no nos hemos parado a pensar, pero que nos rodea en cualquier cosa que hacemos de manera rutinaria. Incluso si pensamos en la educación, cuando recibíamos las calificaciones en edad temprana y nos marcaba la profesora un PA, es decir, un Progresa Adecuadamente. ¡Ajá!! Llevo rodeado de progreso toda mi vida, y sin dar las gracias ni valorarlo!!!

Bromas aparte, si ahora pensamos en el progreso de nombre, y científico de apellido, ¿qué nos viene a la cabeza? Bueno posiblemente pensaremos en tecnología. Y creo que es lógico porque miremos donde miremos sólo hay móviles inteligentes, televisiones, ordenadores... etc. Pero claro el progreso científico viene de mucho más atrás. Y precisamente por eso se llama progreso, porque ha evolucionado, ha cambiado, ha mejorado, en mi opinión gracias al ser humano. Si hace un siglo las teorías que se trataban demostrar como verdaderas lo conseguían en comparación con sus predecesoras, ahora sucede lo mismo. A medida que avanza el progreso científico, nos vamos acercando más a la verdad, pero también pienso que se va estirando más el recorrido. Es decir, en mi opinión creo que nunca llegaremos a la meta, y pienso que es bueno, porque así no dejaremos de luchar y ser conformistas. Porque si todo esto tuviera una fecha de caducidad, ¿qué haríamos después? ¿bajar la verja y a contemplar el sol? No para mi. Prefiero pensar como citó Humphry Davy en la Royal Institution en 1825 en un progreso sin límites para la ciencia, y que vino a decir que "cuanto más conocemos más somos conscientes de lo que no sabemos, y además lo desconocido parece ser cada vez mayor que lo que se conoce. El punto de inicio es asumir que vamos a aportar un granito de arena, y que dentro de 100 años posiblemente nuestra verdad haya sido refutada, pero bueno lo importante es participar, ¿no?


No hay comentarios:

Publicar un comentario